Comprender el contexto y construir un diagnóstico compartido
Antes de proponer una intervención, analizamos el desafío desde una perspectiva integral.
Articulamos datos institucionales, revisión documental, observaciones, entrevistas, encuestas, conversaciones profesionales y espacios de escucha para comprender qué está ocurriendo, por qué ocurre y qué factores podrían estar sosteniendo la situación.
No buscamos acumular información, sino identificar relaciones, patrones, fortalezas, tensiones y oportunidades de mejora.
La institución participa activamente en la interpretación de las evidencias. Así, el diagnóstico no se convierte en un juicio externo, sino en una comprensión compartida que permite priorizar desafíos relevantes y abordables.
Una definición clara y consensuada del desafío, sus posibles causas, los recursos institucionales disponibles y las condiciones necesarias para avanzar.